Nuestra parte de noche: la oscuridad que se esconde detrás de las puertas

Cuando la literatura nos muestra los terrores infantiles, ésta termina desbordándose, mostrándonos que el mundo infantil es mucho más oscuro y siniestro de lo que podríamos imaginar. Los niños en la literatura terminan por ser recipientes donde se almacenan traumas que afectarán al personaje en el futuro. Harry Potter es un modo amable y claro ejemplo de esto, pero por desgracia o por suerte, la literatura gusta más de mostrarnos los terrores nocturnos y la locura del miedo ya que de ahí surgen todos los traumas que, como adultos, tenemos resguardados y es en la literatura, protagonizada por infantes, donde, como lectores adultos, nos enfrentamos a estos miedos resguardados en la oscuridad de nuestra mente.

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