El Nahual Errante #5 Aztlán

¿Por qué hablar del mundo prehispánico en una revista enfocada en el género de lo fantástico y el terror? Los textos que componen este número han demostrado que el mundo prehispánico es un tema de interés que sigue asombrándonos por su misticismo y magia entorno a los dioses y mitos que los acompañan. Este número en especial fue enriquecedor para todos los que participamos en El Nahual Errante ya que tuvimos que desempolvar viejos libros y replantear la duda existencial del mexicano: ¿qué significa ser parte de un país conquistado? Es así, el caso de la nueva sección “Anecdotario” donde Carolina Daza nos invita a reflexionar entre sus ideas.

Por otra parte, los dioses del cementerio azteca se hicieron presentes como parte de la inspiración para la creación artística, estando presente en el cine, la música y la cultura pop. De esta manera, daremos una vista hacia películas de culto y las tendencias musicales que están empapadas en este tema, además de irnos hacia otros continentes donde también resuena el nombre de Quetzalcóatl.

Esperamos que este número sea de su agrado y con ello, permitirnos reflexionar sobre la historia que pesa sobre nosotros siendo mexicanos.

El Nahual Errante #3 Conjunto de universos: lo fantástico moderno


Carta editorial o de cómo a veces nos perdemos en el miedo

Escribir una revista no es fácil y menos en estos tiempos de modernidad donde todo lo que nace muere al mismo tiempo. Darle tiempo a un proyecto que parece estar condenado a la indiferencia se hace sólo por amor al arte, en mi caso particular, al miedo y al horror. Somos conscientes, ya casi nadie se toma el tiempo de leer, y menos cuando se trata del proyecto de un grupo de inadaptados intentando decodificar la realidad que nos tocó vivir de la mejor forma posible.

Tuvimos que esperar que nuestros propios demonios nos atormentaran para poder crear este número. Estaban ahí, listos para salir a luz, pero nos faltaban entrañas para encararlos. Ese ser que nos acecha en la oscuridad, en nuestras pesadillas, en nuestra mente no siempre es el mismo. Sus múltiples rostros nos confunden y preferimos la zona de confort antes que mirarlos a los ojos. Es fácil tener miedo, pero qué difícil es enfrentarlo.