Todos los pájaros caen al suelo

Escoria Medina

Hice todo lo que Dios nunca hizo por ti y eso que rezaste un chingo después que el viejo se murió. Sí, te quedaste sola, o eso le decías a todos, como para que sintieran pena por ti, pero yo me quedé, acuérdate de eso, yo me quedé.Habríamos permanecido bien solas, con nuestra vejez de por medio. Habríamos estado bien, pero quisiste llenar el vacío de tu Dios mudo y de la ausencia que deja la muerte con lo que fuera porque nunca te bastó mi compañía.

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Amor Siniestro

David Osnaya

Hace unos días me visitó un amigo que tenía por lo menos un año que no veía. Con el paso de las horas mezcladas entre la brisa y un par de tragos las palabras comenzaron a aflojar un poco nuestras lenguas, y un poco más la verdad escondida dentro de nuestros pechos. La noche siguió, sus impertinencias eran muchas como sus modales pocos, sus comentarios eran como una bola de frontón, pronto rayaban en lo grosero y lo inusual, así me preguntó: ¿Qué seguía haciendo en un pueblucho, cuando podía explotar mi cerebro y mis capacidades en otras partes? A sabiendas que nadie había sabido nada de él. Un verdadero cínico. Él no lo entendía, mi vida era fructífera si la tapizaba con tranquilidad, cada paso debe ser calculado con paciencia. El caso es que no pude evitar preguntarle con cierta agresividad por qué rayos nadie había sabido de él en más de un año. Su respuesta fue sorprendentemente directa: tráfico de drogas. Un día de regreso del punto “x” al punto “y”, un derrapón en su moto lo hizo caer, y en un abrir y cerrar de ojos, efecto de la instantánea inconsciencia, despertó con la Guardia Nacional en un lado y con una visa al infierno en otro. Fue impresionante su transición, de una prisión a tres anexos en un lapso de un año y dos meses, su voluntad y su orgullo blindados, como siempre, lo hacían derramar la guerra sobre sus muelas hasta sus pies, algo sobrehumano, de miedo total, aunque eso es parte de otro cuento.

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Ménage à trois

Line Daza

“Tres cosas me tienen preso
de amores el corazón,
la bella Inés, el jamón,
y berenjenas con queso”.

Baltasar del Alcázar

Desde siempre, la comida ha marcado un punto de reflexión en mi vida. El acto de comer es una forma de experimentar emociones, sensaciones; es un placer que me otorga orgasmos bucales o, por el contrario, provoca en mi gran displacer y aburrimiento. Por esta misma razón, los grandes hitos en mi vida se caracterizan por el tipo de comida que se sirvió en aquel momento, así como la forma en la que devoré.

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Saber Amar

Miguel Ángel Diaz Barriga

¿Amor? ¿Qué es el amor? Ninguna pregunta me había causado tanto conflicto como esa. Cuando Yermein me la hizo trataba de ayudarme, lo sé, pero en realidad me había hecho caer en una espiral de pensamientos analíticos que no me llevaban a ningún lado.

Lo primero que se me vino a la mente, y me imagino que no soy el único, es que el amor es tener a alguien, pero no tardé mucho en darme cuenta que estaba en un error. Recuerdo que a Sofía la tuve y eso no había bastado. Ella había sido el primer amor en mi vida, o eso creí. La tuve. La tenía en una habitación a la que iba todo el tiempo que podía. Pero ella no dejaba de quejarse y de gritar, de llorar y de resistirse. Fue por eso que sabía que el amor no era tener a alguien. Sofía no parecía ser feliz ni parecía estar enamorada, y eso no te lo quería hacer a ti, no te quería ver sufrir, pues el llanto deformaría ese rostro tan hermoso, tal y como pasó con Sofía, que dejó de ser bella. Gran parte de su virtud era su sonrisa, como la tuya.

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El Nahual Errante #6 L’Amour Pourri

Para el amor queremos buscar sentido en lo predestinado, como si de un melodrama se tratase, pero yo lo veo más como la mala suerte: toparse por desgracia con los dos o tres años de la siguiente terapia. Mi madre bien me lo decía, “no voy a pagar terapias por el siguiente tropiezo amoroso, así que piénsalo bien”, pero yo nunca lo pensé muy bien y me dejé llevar, arrasando con todo a mi paso. El amor es un mundo fantástico y tétrico, depende de qué lado del show te toque mirar y, por eso, no podía quedar de lado como tema para el Nahual Errante.

¿Qué es el amor? Ya lo plantea Miguel Diaz como la eterna pregunta sin respuesta en su texto Saber amar con el que debuta como escritor de estas páginas. Los textos que componen este número van más enfocados en la reflexión en torno al mundo idílico del amor y las consecuencias después de despertar.

La portada, al igual que al monstruo de Frankenstein, es el conjunto de todo lo que termina podrido y unido. Busca en el amor la aceptación, pero sólo consigue inspirar la repulsión y el deseo de lo perverso. ¿Tan horrible es el amor?, ¿Quién podría siquiera intentar definirlo? Tal vez Mariana Enríquez se aproximó con Las cosas que perdimos en el fuego en los rostros quemados y desfigurados por “amor”.

La música, el cine y prácticamente cualquier creación humana habla sobre este florido sentimiento, así que las recomendaciones no se quedaron atrás y en la sección de cuentos, tenemos las distintas miradas de los colaborades y cómo el amor es también el medio para lo siniestro e insólito.